Estabas frío,
te culpé.
Estabas muerto,
me culpé.
Estabas mudo,
me sentí sorda,
la culpé.
¿O estaba yo sorda?
Estabas ido.
No es culpa de nadie.
Estaba sola,
contigo, allí.
Volví a casa,
y tú me diste
la espalda.
Similar Posts
Is that a Barbie in your pocket?
My neighbour once gave bad eye to my husband in the elevator because he was carrying a Barbie in his pocket. —It’s for my daughter. —Thank God. Girls should play with girls’ toys, and boys…
Aunque no puedas ver
Es duro no poder ver lo que pinta tu pareja, más aún cuando a tu alrededor no paran de llamarlo para que muestre los cuadros, dé conferencias, o envíe fotografías. Hubo un tiempo en el…
Por ahí
Por ahí se quiere a los que te quieren y jamás a los que te han olvidado. Se quiere a los constantes se quiere con trabajo no se quiere sin querer no se quiere por…
Con estos versos no harás la revolución
Llevo varios días recitando esta canción por lo bajo. También pensando en qué escribir, cómo y cuándo, qué primero, qué después, y escribiendo poco. También durmiendo poco. Pensando en las cosas que quiero hacer, e intentando practicar una frase que me cuesta mucho pronunciar. Son dos palabras difícilísimas. Las mías son…
Me dejas de piedra, o de agua
Como el agua Del Segura Me robas de noche Y me devuelves al cauce Cubierta de espuma. Hervida tras la ducha Bajo mucho menos oscura Transparente y verde Las cañas más bien me arrullan Entre…
La vaca
Miré atrás y vi cerrarse las puertas de color verde hospital, verde colegio, verde militar. Detrás, dos de mis mejores amigos. Si me hubieras dicho que a ella no la volvería a ver nunca, no te habría creído.
